Observad:
encumbrada de gloria
-sin
orgullo ni vana embriaguez-
la
divisa de ATLÉTICO pasa
con su blanca y celeste altivez.
Hay
un himno de hazaña en sus franjas
y
entre arcadas de luz inmortal,
sus
columnas de atletas avanzan
en
pujante desfile triunfal.
Adelante,
adelante, mis muchachos.
Adelante,
a vencer , a vencer,
que
os están contemplando las sombras
de
los bravos campeones de ayer.
Adelante,
adelante, muchachos,
que
los fuertes no vuelven atrás
y
es honroso luchar con denuedo
sin
rendir la bandera jamás.
Sostengamos
al tope el emblema
del
celeste y el blanco fervor,
porque
ATLÉTICO es fragua y es yunque
del
coraje, la fe y el honor.
Y
juremos, con férvido empeño,
defender
el glorioso pendón,
para
uncir a su blanco y celeste
los
laureles de noble campeón.
(II PARTE BIS)